¿Qué es la lámina retrorreflectante prismática completa?
La lámina retrorreflectante totalmente prismática puede utilizarse en todo tipo de carreteras y en los materiales de señalización vial urbana.
En los países occidentales, está comenzando a sustituir la inversión y el consumo asociados a la iluminación de las señales de tráfico.
A la hora de fabricar señales viales, y considerando los beneficios a largo plazo tanto en términos de inversión como de seguridad, la lámina retrorreflectante totalmente prismática puede reemplazar a cualquier otra lámina retrorreflectante, independientemente de su grado.

Principales aplicaciones de las láminas reflectantes totalmente prismáticas:
La película reflectante totalmente prismática se utiliza principalmente en señales de tráfico, señales de prohibición, señales de advertencia y señales de instrucción.
En particular, se emplea en señales que requieren un tiempo de lectura prolongado o que se encuentran en entornos visuales complejos, así como en carreteras anchas o autopistas de alto nivel, donde su rendimiento resulta especialmente sobresaliente.
La placa base para la película reflectante de grado diamante es una placa de aluminio, y generalmente se requiere que la temperatura de procesamiento sea superior a los 18 grados Celsius.
Comparación de los valores de brillo retrorreflectante entre la película reflectante de grado de ingeniería, la de grado de alta intensidad, la de prisma truncado y la de prisma completo, observados desde diversos ángulos:
Gracias al avance de las tecnologías, el rendimiento fotométrico de la película reflectante totalmente prismática ha experimentado una mejora evidente en lo que respecta a sus diversos ángulos de observación.
En los últimos años, la película reflectante prismática —sin sufrir cambios estructurales significativos— ha reorientado su enfoque de innovación hacia la consecución de efectos de control lumínico y propiedades materiales más enriquecidos. Esto se logra mediante el empleo de diferentes tecnologías de procesamiento de materiales, con el fin de alcanzar distintas capacidades retrorreflectantes y grados de flexibilidad que permitan satisfacer las exigencias de los diversos niveles de aplicación.
Además de lo anterior, las láminas reflectantes comercializadas bajo las denominaciones de «grado súper fuerte», «grado extra fuerte» y «grado de ingeniería prismática» (o nuevo grado súper de ingeniería) constituyen, en su totalidad, nuevas variantes de las películas reflectantes prismáticas.
La estructura de prisma truncado de estas películas reflectantes es, en esencia, idéntica; sin embargo, difieren en la tecnología de procesamiento de los materiales. El resultado son efectos reflectantes distintos, una resistencia superior a la intemperie y una mayor adaptabilidad al procesamiento, todo ello con el propósito de satisfacer los diversos requisitos de aplicación.
Entre estas variantes, la lámina súper reflectante —diseñada para responder a la demanda del mercado— alcanzó rápidamente una gran popularidad tras su lanzamiento a principios del siglo XXI.
La teoría de diseño original se fundamenta en el aprovechamiento de su estructura intrínseca. Es decir, el objetivo consiste en lograr efectos de reflexión óptimos desde diversos ángulos, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de todas sus funciones básicas.
De este modo, se obtiene un producto más económico y práctico.
Estas nuevas películas reflectantes prismáticas se caracterizan por su alta intensidad y su mayor espesor, lo cual permite subsanar deficiencias habituales del proceso de fabricación, tales como desgarros, arrugas, la formación de burbujas o la aparición de protuberancias superficiales con patrón de panal de abeja.
Gracias a ello, es posible incrementar la velocidad de fabricación y simplificar el proceso productivo.
En consecuencia, logramos ejercer un control más sencillo y eficaz sobre el proceso de producción.
Simultáneamente, y debido al elevado factor de brillo superficial que presenta esta película reflectante, su rendimiento retrorreflectante experimenta una mejora sustancial. No solo posee un coeficiente retrorreflectante superior a larga distancia, sino que también logra mantener la señal con un brillo adecuado —incluso bajo ángulos de observación amplios y a corta distancia—, cumpliendo así con los requisitos generales de reconocimiento visual; esto permite a los conductores detectar la señal con mayor antelación y leer su contenido con mayor claridad al encontrarse a corta distancia.
Es posible generar diversos efectos retrorreflectantes mediante variaciones en el proceso de tratamiento de los materiales, específicamente en la capa de resina y en la superficie de cristales cúbicos.
Estas láminas reflectantes se fabrican principalmente con material de policarbonato, el cual destaca por su durabilidad y es compatible tanto con la serigrafía como con la impresión por transferencia térmica, lo que permite producir señales de tráfico de gran colorido.
Asimismo, gracias al incremento en el factor de brillo superficial, la señalización resulta más llamativa y luminosa durante el día, a la par que ofrece una mayor resistencia a las inclemencias meteorológicas.
Cabe destacar que, durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 —evento que impuso requisitos sumamente estrictos en todos los aspectos de la señalización vial—, las autoridades recurrieron a este tipo de lámina reflectante para el diseño de los vehículos.
Este hecho constituye una prueba de que las tecnologías chinas han logrado equipararse a los estándares internacionales.
